No soy rubio ni moreno, soy cleptómano loquero y ninfomano embustero. Soy muy bueno cuando duermo y mira cuando me esperas, mis hormonas tambalean.
Me estoy volviendo adicto a los
semáforos con palomitas y a las partidas de mus. Espero que no cambien las cosas.
Más exámenes, más broncas, más salidas, más de todo.
Me moriré de ganas de decirte que te echo de menos.